El pasado Miércoles desarrollamos con todo éxito el Workshop de Inteligencia Emocional en el Deporte.
Durante el mismo, exploramos en conjunto sobre la importancia y el impacto de las emociones sobre el rendimiento de los deportistas, los resultados que obtienen y la posibilidad de prevenir lesiones a través de la generación de contextos emocionales propicios.
Los asistentes adquirieron herramientas para detectar emociones a través de comenzar a escuchar qué dicen los deportistas, para luego poder intervenir, disolviendo así aquellos estados emocionales que consideren inadecuados para el logro de los resultados que persiguen.
A lo largo del evento, a cargo de Félix Salotto, trabajamos en un ambiente de camaradería y compromiso, posibilitando nuevos aspectos en la preparación deportiva para el alto rendimiento.
Cada participante se llevó nuevas inquietudes para agregar valor en el entrenamiento de sus equipos deportivos, abriendo así nuevas posibilidades.
Algunos deportistas que estuvieron opinaron lo siguiente:
“A raíz del taller, entendí cuál es la postura de un ganador y la de un perdedor. Desde ese punto de partida puedo formar la actitud ganadora en el equipo, basada en la confianza y en el esfuerzo deportivo, no deteniéndose en principio en los resultados deportivos inmediatos sino en alcanzar el objetivo”.
Manuel Barros
Entrenador de Rugby (Centro Naval)
“He conocido con mayor profundidad cómo entrenar las emociones en los equipos que entreno y cómo llegar a reconocer y diferenciar las situaciones que suceden a diario, ya sea en la competencia como en los entrenamientos”.
Carlos Daniel Villalba
Coach (Club San Cirano Rugby)
“Me llevé varias herramientas, ideas y principalmente la convicción sobre la forma de entrenar y manejar equipos. Muchas gracias y saludos”.
Nicolás Saturnio
Entrenador de Rugby (Belgrano Athletic)
“Lo que me llevo como herramienta, primero la necesidad del entrenador de tener una gran escucha, y en función de ella accionar con el equipo que estoy entrenando.
Segundo, la posibilidad de generar un anclaje, en los jugadores que así lo necesiten, para mejorar sus resultados en la cancha y para con sus compañeros. (el enojo, la bronca, nublan la posibilidad de tener mejores resultados).
Tercero la visualización que debe tener todo jugador antes de entrar en la cancha, el poder verse en su puesto, y cómo va a accionar dentro del partido, poder corregir errores antes de cometerlos, ver su situación antes del partido y cómo va a reaccionar le da una gran ventaja.
Cuarto el trabajo permanente para generar equipos con muchos líderes, y ante cualquier circunstancia, liderar el equipo, quien esté más capacitado en el momento, o situación, ya que es importante el resultado de ese equipo y no el individual”.
Cesar Fernández Beyró
Entrenador de Rugby
“Como herramientas me llevo varias, entre ellas, el trabajar sobre la visualización del objetivo, la posibilidad de anclar emociones para rescatarlas en momentos específicos de la competencia, el poder lograr la armonía entre lo físico - técnico - táctico y lo emocional para obtener el mejor potencial del deportista y el equipo, los roles y diferentes liderazgos, y las diferencias mentales entre ganadores y perdedores.
Como conclusión es el hecho de trabajar al deportista en forma íntegra y no dejar de lado uno de los aspectos más importantes que es el emocional, que influye directamente en el rendimiento del mismo.
Me gustaría poder realizar un curso más extensivo sobre el tema donde aprender a desarrollar las herramientas necesarias para revertir o fortalecer situaciones del deporte, tanto individual como grupal. Fue una experiencia excelente, sumamente enriquecedora, por lo cual les agradezco muchísimo. Un abrazo grande.”
Juan Martin Bonanni
(Monte Grande Rugby Club)
“Estimado Félix, para mí una de las cosas que rescato y me hace revisar mis acciones fue el cuadro de Ganador y Perdedor, cuando lo vi descubrí cuantas veces estoy en el rol equivocado y no me doy cuenta, mi interés en el Coaching en el deporte se debe a que colaboro con mi club y quiero tener herramientas nuevas para poder entender mejor a los Chicos, reconozco que a veces no alcanza con ser un Padre que colabora con coherencia y amor, hoy mi prioridad dentro del club es formar buenas personas a través del deporte, es lo que espero para mis hijos y sé que a partir de esta premisa seguramente terminaran siendo grandes deportistas, muchas veces resulta difícil transmitir cosas a los Chicos desde un lugar neutro y que no esté teñido por cuestiones personales de los adultos, simplemente quiero que los Chicos jueguen y se diviertan sin importar quién gana o quien pierde, que compitan cuando ellos decidan o tengan la edad necesaria para tomar la decisión de hacerlo, el coaching es la herramienta que puedo utilizar para complementar las herramientas tradicionales de los clubes.
Gracias y espero que pronto hagamos alguna capacitación”.
En pocos días comienza el mundial de fútbol… Y haciendo alusión a términos que en estas épocas nos invaden de manera cotidiana nos parece interesante compartir con ustedes esta nota.
Dice Tony D’Amato, el entrenador de fútbol americano que interpreta Al Pacino en la película “Un domingo cualquiera”: “… Porque en cualquier juego, en la vida o en el fútbol ¡el margen de error es tan pequeño!… Quiero decir… medio paso tarde o adelantado y no lo logras hacer. Medio segundo lento o rápido y no la logras atrapar”.
Esto de estar en “el lugar apropiado, en el momento exacto”, es el meollo del buen desempeño deportivo, cualquier desviación, por pequeña que esta sea, tanto en espacio como en tiempo, hace fracasar la jugada.
Este “momento justo" es el que los griegos llamaban Kairós. En la estructura temporal de la civilización moderna, se suele emplear una sola palabra para significar el "tiempo". Los griegos en cambio, tenían dos: Chronos y Kairós.
Chronos es el tiempo del reloj, el tiempo que se mide, el tiempo cuantitativo. Kairós, en cambio, se refiere al momento exacto, al tiempo cualitativo del momento oportuno.
Este Kairós, como dice Al Pacino, en cualquier juego, ya sea el de tu vida como en el deporte, hace la diferencia, y no tiene tanto que ver con la aptitud técnica sino con la actitud emocional que tomes frente a los desafíos.
Tiene que ver con tu nivel de compromiso, con la autoconfianza en tus recursos y con la capacidad de conseguir el máximo rendimiento con el mínimo esfuerzo.
Posiblemente has sentido alguna vez, que estabas completamente concentrado y que, sin esfuerzo, veías claramente las acciones, los caminos y los ritmos precisos para lograr lo que querías, con la sensación de que no existía el tiempo, sólo el presente.
En esos momentos, estabas experimentando lo que llamamos el tiempo Kairós, con tu energía al 100% y vivenciando una sensación placentera de paz interior y de eficacia, todo al mismo tiempo…
Es en la suma de esos tiempos donde creemos que reside la diferencia entre ganar o perder y la única manera de lograrlo es estar emocionalmente alineado con tus objetivos y estar dispuesto a arriesgarlo todo para lograrlos. Sólo si estás dispuesto a tomar el riesgo de poder llegar a perder, podrás llegar a tus metas. Posiblemente en esto resida la esencia de los campeones…